Laura Nhate Intchanhe Mendes
Psicóloga · Cofundadora de PsicoDiversa · Colegiada n.º AO12783
Graduada en Psicología por la Universidad de Málaga y especializada en Psicología Sanitaria por la UNIR, atiende en español y en inglés.
Antes de escribir a un centro de psicología es normal querer saber qué te vas a encontrar dentro. Esta página va de eso: con qué modelos trabajamos (EMDR, IFS, terapias contextuales como ACT), cómo montamos cada proceso y qué puedes esperar del camino, en la consulta de Málaga o, según el proceso, por videollamada. Sin jerga, o con la mínima imprescindible.
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Casi todo lo que atendemos tiene algo en común: cumple una función. Nadie mira el móvil doscientas veces al día por capricho, ni se queda en una relación que duele porque sí. Algo dentro busca alivio y lo encuentra donde puede. Por eso hablamos de formas de afrontar un dolor profundo: la etiqueta «vicio» no explica nada de lo que hay detrás.
Esa mirada ordena todo lo demás. No empezamos por pedirte que dejes de hacer lo que haces; empezamos por entender qué papel cumple eso en tu vida y qué hay debajo. El cambio llega después, con suelo. Y la culpa no está entre nuestras herramientas: en la mayoría de los procesos que acompañamos, la culpa es parte del problema, así que no vamos a usarla para empujarte.
Trabajamos con varios modelos y los combinamos según cada caso. Ninguno hace milagros por sí solo: son maneras distintas de trabajar, con respaldo en la investigación. Te los contamos igual que te los explicaríamos en consulta.
La más conocida es la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), que propone algo casi contraintuitivo: dejar de pelearte con cada pensamiento o emoción incómoda, hacerles sitio y dedicar esa energía a construir una vida que se parezca a tus valores. A esa capacidad de avanzar hacia lo que te importa aunque haya malestar la llamamos flexibilidad psicológica. Son la base de buena parte del trabajo individual del centro.
Dentro de la misma familia están la FAP, que aprovecha lo que ocurre en la propia relación con tu terapeuta como material de trabajo, y la DBT, que aporta herramientas concretas de regulación emocional. Suenan a siglas de laboratorio; en sesión son mucho más sencillas de lo que parecen.
Hay recuerdos que el cerebro guarda mal. En vez de archivarse como pasado, se quedan a flor de piel, y cualquier cosa los despierta como si acabaran de ocurrir. El EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimiento Ocular) es una técnica avalada científicamente que ayuda a procesar recuerdos traumáticos mediante estimulación bilateral (el ejemplo típico son los movimientos de ojos guiados) mientras se trabaja el recuerdo en un entorno seguro.
Lo usamos en trauma, en dependencia y en ansiedad, porque debajo de muchos vínculos que atrapan hay experiencias sin digerir.
El modelo de Sistemas de la Familia Interna parte de una idea que casi todo el mundo reconoce en cuanto la oye: dentro de ti conviven partes distintas. Una que quiere dejar esa relación y otra que se asusta solo de pensarlo. Una que se exige sin descanso y otra que está agotada. Cuando hay dependencia, trauma, ansiedad o depresión, algunas de esas partes están heridas o llevan años silenciadas, y ese conflicto interno se nota.
IFS les da voz. La meta es entender de qué protege cada una y que convivan con menos ruido, en vez de que una gane la guerra a las demás. En consulta es un trabajo mucho más concreto de lo que suena, nada esotérico.
A veces el malestar no vive solo en una persona: vive entre personas. La intervención sistémica mira los vínculos y trabaja con parejas y familias la comunicación, las dinámicas que hacen daño y algo que cuesta muchísimo cuando quieres a alguien que lo está pasando mal: acompañar sin sobreproteger.
Una sesión individual semanal es la base de casi cualquier proceso, pero a veces se queda corta, sobre todo en dependencia. El aislamiento, la vergüenza o un entorno que no sabe cómo ayudar no se resuelven solo en el despacho. Nuestra respuesta es lo que llamamos la «fórmula»: combinar varios espacios cuando el caso lo pide.
El pilar del proceso. Un espacio solo para ti donde trabajamos la raíz emocional de lo que te pasa, con un plan propio para tu caso.
Terapia individual en MálagaCompartir lo tuyo con personas que están en algo parecido rompe el silencio que suele acompañar a la dependencia. En los grupos (ansiedad, depresión, dependencia emocional y regulación emocional) se trabajan autoestima, límites y habilidades sociales.
Terapias grupalesCuando una persona lo pasa mal, su entorno también. Sesiones de familia para mejorar la comunicación y revisar las dinámicas que no ayudan.
Terapia familiarUn entrenamiento cerebral no invasivo que ayuda a regular el sistema nervioso. Lo usamos como complemento de la psicoterapia cuando hay ansiedad elevada, insomnio o falta de concentración. Aquí no es un servicio aparte: entra dentro del proceso terapéutico, apoyando el trabajo de consulta.
Neurofeedback en Málaga¿Cómo se decide la combinación? En la primera entrevista de valoración escuchamos tu caso y te proponemos un plan concreto, hecho a tu medida: se construye contigo y se revisa según avanza el proceso. El mapa completo está en todos nuestros servicios.
Nuestra especialidad es la dependencia emocional y los vínculos compulsivos, y de ese mismo trabajo salen las adicciones: móvil y redes, compras, sexo, trabajo, comida. También acompañamos ansiedad, depresión, TOC, trauma e insomnio en terapia individual.
Quizá notes que el trauma no tiene página propia. Es a propósito: aparece en casi todos los procesos anteriores, así que lo trabajamos de forma transversal, sobre todo con EMDR e IFS.
Psicóloga · Cofundadora de PsicoDiversa · Colegiada n.º AO12783
Graduada en Psicología por la Universidad de Málaga y especializada en Psicología Sanitaria por la UNIR, atiende en español y en inglés.
Psicóloga · Cofundadora de PsicoDiversa · Colegiada n.º AO14623
Antes de dedicarse a la psicología pasó siete años como trabajadora social con personas en situación de vulnerabilidad, y ese trato se nota.
No hace falta que llegues sabiendo si lo tuyo es EMDR, ACT o un grupo. Eso es trabajo nuestro. Cuéntanos qué te está pasando y te proponemos por dónde empezar; desde ahí decides tú.
También puedes llamarnos al 600 21 57 83.
En la primera entrevista de valoración. Escuchamos qué te pasa, desde cuándo y qué has probado ya, y te proponemos un plan: con qué modelo empezar y si tiene sentido combinar espacios (individual, grupo, familia). La propuesta se decide contigo y se revisa durante el proceso; nada queda fijado en piedra.
El EMDR cuenta con respaldo científico como técnica para procesar recuerdos traumáticos; en el blog repasamos qué dice la investigación. Dicho esto con honestidad: ningún enfoque funciona igual en todas las personas y no vamos a prometerte resultados. Si algo no avanza, lo hablamos y ajustamos el plan; para eso trabajamos con varios modelos y no con uno solo.
Depende de cada caso, y desconfía de quien te dé un plazo cerrado sin conocerte. Revisamos contigo cómo va el proceso, lejos de promesas tipo «en ocho semanas estarás mejor», y el final se decide entre las dos partes, sin alargarlo porque sí.
No. Las siglas (ACT, EMDR, IFS) son cosa nuestra; tú no necesitas estudiarlas. En sesión todo se explica con ejemplos de tu propia vida, y puedes preguntar lo que quieras, incluido «¿por qué estamos haciendo esto?». Es una pregunta que nos gusta que nos hagan.
Sí. Atendemos por videollamada a personas de toda España: es el mismo trabajo que en la consulta presencial, sin desplazamientos. Tienes el detalle completo en psicólogo online. Para el resto de procesos, escríbenos y lo valoramos según el caso.
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Cuéntanos qué te está pasando, con tus palabras. Puedes venir sin mencionar ningún enfoque ni traer nada preparado. Te contactamos por donde prefieras.
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