Terapia para la adicción al móvil, las compras o el sexo
El móvil, las compras, el sexo, el trabajo, la comida. Cuando lo que te alivia un momento acaba mandando en tu día a día, tiene sentido pedir ayuda. Somos un centro de psicología en Málaga especializado en adicciones y dependencia emocional, y te atendemos sin juicios ni etiquetas.
- Móvil y redes sociales
- Compras compulsivas
- Sexo y pornografía
- Adicción al trabajo
- Comida y hambre emocional
La primera llamada de 15 minutos para conocernos es gratuita y sin compromiso.
¿No estás en Málaga? También trabajamos por videollamada → Terapia online para adicciones
¿Qué es una adicción?
Una adicción es una conducta de lo más corriente (mirar el móvil, comprar, trabajar, comer, ver pornografía) que ha dejado de ser una elección. Funciona como vía de escape: te calma un momento, después llega la culpa, y esa misma culpa te empuja a repetirla. En nuestro centro de Málaga acompañamos a personas atrapadas en ese círculo.
¿Dónde está la frontera con el hábito normal? Más en el para qué que en el cuánto. Hay señales que se repiten: recurres a la conducta para no sentir algo (aburrimiento, tristeza, soledad, presión), le dedicas mucho más tiempo del que decides, la escondes o le quitas importancia delante de los demás, y cuando intentas parar aparece un desasosiego que solo se va volviendo a ella.
Si te reconoces en esto, hay algo que queremos decirte ya: la fuerza de voluntad no es tu problema. Muchas de estas conductas están diseñadas para enganchar, y además cumplen una función, porque tapan un malestar real. Por eso no lo tratamos como un «vicio», sino como una forma de afrontar un dolor profundo. Ese dolor es lo que trabajamos en terapia.
Las conductas que acompañamos en consulta
Cada persona llega con una historia distinta. Estas son las que atendemos en nuestra consulta de Málaga.
Uso compulsivo del móvil y de las redes
Es lo último que miras antes de dormir y lo primero que tocas al despertar. Te prometes mirar Instagram «solo cinco minutos» y, cuando levantas la vista, ha pasado una hora. Quizá te quedas hasta tarde haciendo scroll y lo pagas al día siguiente, o te descubres mirando la pantalla mientras alguien te habla.
En consulta nos importa sobre todo lo que tapas con el aparato. El uso compulsivo del móvil suele ser una forma de no estar a solas con lo que piensas o con lo que sientes. Tampoco hace falta tirarlo al mar. Se trata de entender qué función está cumpliendo y de recuperar los espacios que te ha ido quitando: el sueño, las conversaciones, los ratos sin nada.
Compras compulsivas
Al pasar la tarjeta hay un chispazo de euforia. Al llegar a casa, mirando las bolsas o el ticket, aparece lo contrario: culpa, vergüenza, preocupación por el dinero. Y la promesa de «no volver a hacerlo», que dura hasta el próximo mal día.
Cuando las compras se vuelven compulsivas, lo que buscas de verdad es cambiar cómo te sientes. Detrás de un armario con ropa sin estrenar suele haber necesidades que no se están atendiendo, como afecto, calma o una autoestima que se ha ido dañando. En terapia trabajamos justo ahí: qué te lleva a la tienda o a la web, qué buscas de verdad cuando entras, y cómo cuidarte de formas que no acaben en remordimiento.
Comida y hambre emocional
Un día agotador, una discusión, un nudo en el estómago que no sabes explicar. De repente estás frente a la nevera buscando algo muy concreto, casi siempre dulce o ultraprocesado. Comes rápido, sin saborear apenas, y el alivio dura unos minutos. Después, la culpa.
El hambre emocional se distingue del hambre física en que llega de golpe, pide alimentos muy específicos y no se sacia: por mucho que comas, el vacío sigue ahí. Por eso las dietas restrictivas no lo arreglan y a menudo lo empeoran, porque añaden presión y castigo a un ciclo que ya funciona con culpa. La pregunta que hacemos en consulta es otra: ¿de qué tienes hambre en realidad? Trabajamos el atracón y la alimentación compulsiva desde esa raíz, para que comer deje de ser una pelea.
Sexo y pornografía
De todas las conductas de esta página, esta es la que más cuesta contar. El consumo de pornografía que se come horas y deja un vacío detrás, o el sexo usado como anestesia, como manera de no sentir, generan una vergüenza que hace que muchas personas tarden años en consultar.
Queremos que sepas dos cosas. La primera: la dependencia sexual y afectiva es uno de los procesos que acompañamos, así que nada de lo que nos cuentes nos va a escandalizar. La segunda: la confidencialidad es total, la misma que en cualquier proceso de terapia, porque el secreto profesional nos obliga y porque este trabajo no funciona de otra manera. Si prefieres dar el primer paso por escrito, el formulario está pensado para eso.
Adicción al trabajo
Es la única de estas conductas que encima se aplaude. Llegas el primero, te vas el último, contestas correos cenando y en vacaciones, y todo el mundo te felicita por tu compromiso. Pero ¿qué sientes cuando por fin paras? Si la respuesta es angustia, irritación o un vacío que te empuja a inventarte tareas, el trabajo está funcionando como otra vía de escape.
Muchas personas que atendemos han fusionado lo que valen con lo que producen: un día poco productivo se vive como fracaso personal. En terapia trabajamos para separar esas dos cosas, aprender a sostener el silencio sin huir hacia la pantalla y construir una vida que no se apague al cerrar el portátil.
¿No encuentras aquí lo que te pasa? Las conductas de escape tienen muchas formas. Cuéntanoslo y vemos si podemos ayudarte.
Tratamos la conducta y lo que hay debajo
En PsicoDiversa nos centramos en comprender para qué sirve el comportamiento, qué vacío llena y qué formas más amables puedes aprender para estar contigo. Trabajamos para que, al atender el dolor de fondo, la conducta pierda la fuerza que tenía y vuelva a ser una elección.
Para ese trabajo usamos terapias contextuales como ACT (aceptación y compromiso), EMDR —técnica avalada científicamente— para procesar las experiencias dolorosas que suelen estar en el origen, e IFS para entender las partes de ti que recurren a la conducta. Puedes leer más sobre cada uno en cómo trabajamos.
La terapia individual es la base, y según el momento puede combinarse con terapia grupal, donde el grupo hace de espejo y de red.
Nos tienes en C. Mendoza, 6, dcha, en la zona de Carretera de Cádiz (29002 Málaga). Si tienes un horario difícil o vives fuera, la terapia online por videollamada sigue el mismo proceso que la presencial.
Quién te acompaña
Laura Nhate Intchanhe Mendes
Te acompaña Laura Nhate, que lleva la consulta presencial y online. Especialista en trauma y adicciones, graduada en Psicología por la Universidad de Málaga y especializada en Psicología Sanitaria por la UNIR. Fundó PsicoDiversa junto a María Zuleica, también psicóloga.
- EMDR · IFS Formación
- AO12783 N.º de colegiada
- ES · EN Idiomas
Cómo empezamos
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Llamada gratuita · 15 min
Nos cuentas qué te está pasando y te explicamos cómo trabajamos. Preguntas lo que necesites y decides con calma, sin compromiso.
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Primeras sesiones
Empiezas la terapia con tu psicóloga: pones palabras a lo que te trae y marcáis objetivos claros desde el principio.
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Proceso adaptado
Ajustamos el proceso a tu situación y lo revisamos contigo a medida que avanza. Cada persona lleva su ritmo.
¿Hablamos?
Reserva una llamada informativa gratuita de 15 minutos. Te contamos cómo podemos ayudarte con esto que nos cuentas y decides sin compromiso.
También puedes llamarnos al 600 21 57 83.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si es una adicción o solo un mal hábito?
Más que el tiempo o el dinero que le dedicas, mira la función y el coste. Si recurres a la conducta sobre todo cuando hay malestar, si has intentado reducirla y no lo consigues, si la escondes, o si está afectando a tu sueño, tu economía, tu trabajo o tus relaciones, merece una consulta. No hace falta esperar a estar fatal: cuanto antes se mira, más fácil es el trabajo.
¿La terapia consiste en dejar el móvil (o las compras, o el trabajo) de golpe?
No. Con la mayoría de estas conductas ni siquiera tendría sentido: hay que seguir trabajando, comiendo y usando el teléfono. Lo que hacemos es entender qué función cumple la conducta, atender el malestar que tapa y construir otras formas de regularte, de modo que la conducta vuelva al lugar que le corresponde. Los cambios concretos (límites, pautas) se deciden contigo, a tu ritmo.
Me da vergüenza contar esto. ¿Quién va a saber lo que os diga?
Nadie fuera de la consulta. Estamos obligadas al secreto profesional, y lo que escribas en el formulario de esta web se guarda cifrado y solo lo leemos nosotras. La vergüenza es parte del problema que tratamos, sobre todo en el terreno del sexo y la pornografía, así que en consulta no vas a encontrar caras raras ni sermones. Y si hablar te cuesta, puedes empezar contándolo por escrito.
¿Atendéis en persona y online?
Sí. La consulta está en C. Mendoza, 6, dcha, zona Carretera de Cádiz (Málaga), y también trabajamos por videollamada con el mismo proceso; tienes los detalles en la página de terapia online. Puedes combinar formatos si tu agenda lo pide.
¿Cuánto dura el tratamiento?
No te vamos a dar un plazo, porque sería inventárnoslo: depende de la historia que haya detrás de la conducta, del momento en que llegas y del ritmo que necesites. Lo que sí hacemos desde la primera sesión es acordar contigo objetivos concretos e ir revisándolos, para que sepas en cada momento dónde estás y decidas hasta dónde seguir.
¿Cuánto cuesta una sesión?
La sesión individual cuesta 70 €, igual presencial que por videollamada. Tienes el resto de tarifas en la página de servicios, y preguntar no te compromete a nada.
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